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jueves, 20 de agosto de 2020

La voz del mar

 
Por Víctor Adrián Rodríguez

La voz del mar ruge a cada instante
a veces sólo musita melodías de corales
en otras, su eco es una sinfonía de algarabías atávicas.

A veces la voz del mar es un susurro
que hipnotiza al marinero más valiente
que seduce y enamora a la luna llena.

El viento hace que la voz del mar se amplifique
ese sonido que emite ensordece,
es una voz húmeda y violenta,
es un grito envolvente de poder y fuerza.

Debajo de la voz del mar,
hay otras melodías en su profundidad
algunos hombres han llegado a escucharlas
las han perseguido hasta alcanzarlas.

La voz del mar ruge a cada instante
¿la escuchas? ¿la percibes?
¡Te está llamando!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Yo, púgil


Por Víctor Adrián Rodríguez

Primer round. En el cuadrilátero de la vida, he recibido el gran trancazo de los años...

Segundo round. Algunos dicen que sólo he sido un sparring, 
                         otros dicen, que sólo soy un aficionado.
                         Me he levantado de la lona un par de ocasiones pero esta vez el                                        calendario, me propinó un tremendo gancho al hígado.

Tercer round. Con los guantes puestos...


Cuarto round. En la Cantina: con el hígado lastimado pero aún en mi esquina                                          esperando el siguiente round.

Quinto round. Deprecación: mantenerme firme en los doce rounds, cuando tú y yo                                   tenemos sexo.

Sexto round. A un jab de la gloria

Séptimo round. Piropo: ¡contigo, hasta en el encordado!

Octavo round. Campeón: más que dos puños cerrados, una mente de estratega... 

Noveno round. Filosofía: ¿Cuándo se es CAMPEÓN?

Décimo round. Paraíso: ARENA, GENTE, MUJERES, RING, GUANTES, CONTRINCANTE,                                 COMBATE, NOCAUT Y CINTURÓN.

martes, 22 de enero de 2013

Trilogía sucia de La Habana



Vista panorámica de La Habana, Cuba.
Foto: Intef

Por Víctor Adrián Rodríguez

Desde su hogar, un departamento en lo más alto de un edificio viejo en Centro Habana, Pedro Juan Gutiérrez (Matanzas, Cuba, 1950) nos convierte en cómplices y testigos de las vicisitudes que viven cientos de cubanos en la isla a través de tres compilaciones de relatos reunidos en Trilogía sucia de La Habana (Ed. Anagrama, 2004).


Entre corrosivas dosis de realidad y de imaginación, el autor cubano nos revela la condición humana frente a circunstancias de sobrevivencia de un pueblo aquejado por la miseria, la indolencia gubernamental, la indigencia, la locura pero paralelamente también nos muestra los anhelos, la batalla frontal contra el hambre y las ganas de vivir de miles de cubanos que soportan día a día, tercamente el huracán de la existencia.


Los relatos están narrados en el contexto de los años noventa del siglo pasado (siglo XX), década de crisis profunda del régimen cubano que aún persiste.


Los personajes son: la propia Habana, ciudad capital y costera a la que llegan miles de cubanos de los pueblos circunvecinos guiados por sus estómagos vacíos en busca de alimento, atiborrando los edificios a punto de derrumbarse de La Habana; la gente de cuba y desde luego Pedro Juan.

Pedro Juan Gutiérrez, escritor cubano
A través de los relatos comienza uno a situarse en esa Cuba que muchos desconocemos y de la que tenemos muy pocas noticias debido a dos regímenes, el cubano y el estadunidense,  dos tentáculos con una misma cabeza, el poder político, ese del que se apoderan los sátrapas, para su propia clase, la clase dirigente.

En aquella Cuba, la de la Trilogía sucia…, debido a la atractiva escritura de Pedro Juan hasta llega uno a oler lo que narra: la brisa; el calor sofocante; el agua salada del mar cubano; el sudor apestoso de los negros; el hedor a mierda que perfuma varias de las viviendas de los cubanos  que emana de los escasos baños comunales debido a la escasez de agua; el aroma sensual e hipnotizante del sexo de las mulatas (para-pingas); la sangre derramada ya sea por enfermedad o la ocasionada por riñas callejeras; el alimento para muchos cubanos (agua con azúcar);  la mariguana isleña; el ron adulterado;  el sexo como intercambio comercial o como rutina entre los habitantes de la isla; la cárcel y los altibajos de la vida (con sus intermitentes estancias en la indiferencia, la soledad, el hastío y el placer).

Sin duda, de tan vívida que es la narrativa de Pedro Juan uno convive en la imaginación con yumas, pingeros, antropólogas, jineteras, plomeros, traficantes (de cualquier tipo de mercancía), trabajadores, policías, indigentes, santeras, mendigos, locos, artistas, negras, mulatas, negros, blancos, jóvenes, doctores, pescadores, "bobos", "caníbales", cubanos que viven en el extranjero, enfermeras, policías del régimen, en fin, gente del pueblo cubano…

Trilogía sucia de La Habana es un libro para aquellos que estamos hartos de tanta palabrería de Bukowsky y aún creemos en la literatura como vehículo de denuncia e insurrección de la propia condición humana…


Autor: Pedro Juan Gutiérrez
Título: Trilogía sucia de La Habana
Editorial: Anagrama
Colección: Narrativas Hispánicas
 

martes, 24 de noviembre de 2009

...Y miro hacia atrás






…Y miro hacia atrás, y veo a lo lejos, amores perdidos


Y una vez más la búsqueda interminable que hace sentir más profundo el inmenso vacío


Y así pasan los años, y el crepúsculo se acerca a la oscuridad


Entonces la duda primigenia, ¿EXISTE?


Con mis alas congeladas, el corazón agonizante y el insomnio del poeta,


canto, canto para que las aves me compartan su vuelo migratorio


la estancia en el lugar cálido, el vuelo rasante en un cielo más azul


...Y miro hacia atrás, y veo a lo lejos, amores perdidos…


Víctor Adrián Rodríguez

lunes, 31 de agosto de 2009

Mi vida como un partido de fútbol

A mis padres, héroes sin condecoraciones











Un partido de fútbol que tiene tiempo que ha empezado…


Media taza de café humeante


Un marcador con empate…


Mi chica semidesnuda abriendo las piernas


La multitud ondeando banderas


Un libro de 700 páginas abierto en la página 350…


Cronistas obsesionados con el aullido


Un whisky bebido hasta la mitad y un puro que se consume entre cenizas….


El Estadio Olìmpico palpitante


Una fuente sin agua


Golpes entre los hinchas


Un cielo nublado


El balón rodando en el campo


El reloj a la mitad de su recorrido


Tiro penal


Un amante que lleva 100 pecas contadas de las 200 pecas que tiene su amada…


El Portero y sus felinos reflejos


Mis recientes canas


Y EL INEXORABLE SEGUNDO TIEMPO DE MI VIDA QUE HOY COMIENZA…



Autor: Víctor Adrián Rodríguez





domingo, 1 de marzo de 2009

Como agua entre mis dedos

Foto: Víctor A. Rodríguez






Estoy hecho más de olvidos que de anhelos.


Lleno está de herrumbre mi corazón metálico.


Aquel día desperté y me llovieron petálos de versos cortesía de una joven primavera.


Y a esa chica primavera la deje ir como agua entre mis dedos.


Y converso con los días y los años y les preguntó:


¿Por qué no fuí más egoísta con sus años?